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| Ríos y ríos de tinta ya se han escrito sobre la cría y selección. Cuando se me planteó hacer este artículo...me dije a mí mismo... ¿Qué voy a decir yo sobre la cría y selección que vosotros, aficionados y criadores de la raza, no sepáis?
Es fácil solamente con coger un libro sobre genética o buscar en Google en la red sobre genética y nos viene explicado muy bien lo que es el in-breeding, line-breeding y out-crossing y las ventajas e inconvenientes en cada caso.
Lo que voy a pasar a tratar o describir a continuación puede parecer demasiado obvio a simple vista para algunos, a otros quizás les suene al típico artículo sobre la crianza.
Pero mi propósito está muy alejado tanto de lo uno como de lo otro… únicamente trataré de sintetizar en pocas palabras el fruto de años de estudio, pruebas y errores por los que muchos criadores han llegado hacer del American la maravillosa raza que hoy en día es. Por suerte el ser humano está capacitado para aprender de los triunfos y de los fracasos de aquellas personas que nos precedieron y de esta forma evitar los traspiés que la vida puede ocasionarnos, aunque algunos de ellos serán inevitables.
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Así que tomaremos prestada la experiencia de nuestros predecesores y continuaremos el trabajo que ellos dejaron debido a que ya no están con nosotros.
Sabio es el dicho:”Las personas que no conocen la historia están condenadas a repetirla”, por eso pienso que entre todos podemos aprender los unos de los otros y ampliar nuestros conocimientos y abrir nuestras mentes quizás a nuevas perspectivas de métodos de crianza.
Por lo tanto si queremos criar bien tenemos que seleccionar, y aquí esta la eterna cuestión, ¿qué es la selección?
Obviamente la respuesta depende de la opinión de la persona que conteste, y cada uno tendrá la suya.
Yo aquí intentaré buscar las respuestas más éticas y beneficiosa para la raza, con las mínimas subjetividades.
Para mi opinión la selección podría definirse como la actitud de los criadores a lo largo del desarrollo de sus programas de cría. Un programa de cría es un proyecto de futuro, es decir: es un proyecto cuyos frutos se verán (si llegan) a la vuelta de un tiempo, que si el programa es serio, no ha de ser corto. Un programa de cría serio no suele dar magníficos ejemplares en las primeras generaciones; es algo lento, progresivo hasta conseguir una homogeneidad en los ejemplares con el fin de incorporar y fijar unas características para que todos los perros de un mismo afijo o línea tengan su “sello” y sean representativos de la raza.
Podéis fijaros que algunos criadores cuya evolución y perfeccionamiento no han llegado hasta 20 ó 25 años después del comienzo de su trabajo (y del diseño de un programa de cría).
¿En qué consiste un programa de cría?
Un programa de cría comienza por una búsqueda de las líneas de sangre que, a nuestro entender, son las que reúnen las cualidades que nosotros deseamos imprimir en nuestra propia crianza.
Hay que tener presente que en casi todas las líneas de sangre hay perros sobresalientes… pero que todas las líneas de sangre tienen virtudes y defectos propios. Lo ideal sería intentar con nuestro programa de cría concentrar varias líneas de sangre complementarias, tanto en fenotipo, como en algunos casos, genotípicamente.
Buscaremos que aporten lo que a otras les falte y viceversa.
La meta inicial del programa de cría será la “fabricación de pedigríes ”(pero no para mirar los números de campeones que hay en ellos, solamente como valor informativo para la cría selectiva) es decir, hemos de criar perros que uniendo todas las líneas que nos interesan…tengan unos pedigríes que nos permitan realizar camadas sobre las que tengamos control, y eso sólo se consigue con la consaguinidad, pero a su vez, al crear estos pedigríes estaremos criando perros que tendrán posiblemente virtudes que en sus propias líneas no presentaban (mejora de cada línea), para entonces el resultado será nuestra propia línea de sangre.
Ojo cuando comencemos el programa, lo lógico será realizar cruces sin consaguinidad (out cross) cuya meta es la mezcla de las líneas de sangre iniciales.
Claro que en estos casos, lógicamente, nos guiaremos por la complementariedad fenotípica (perros complementarios a nivel externo físicamente) de hecho hay muchos criadores que se limitan a utilizar este sistema y consiguen perros de gran calidad, pero de esta forma no tenemos un control del resultado ni hay una evolución lineal y controlada de la crianza.
Esta fase en ocasiones no la comprenden muy bien muchos criadores (te pueden decir que estas perdido o que has perdido el rumbo, etc.) especialmente los que no saben como se realizan una crianza selectiva y sería.
Con estos cruces en out cross habremos creando una cabaña de cría que tendrá en sus pedigríes una muestra de todas y cada una de las líneas a utilizar, y conseguir esto puede llevarnos varios años.
Los perros que hayamos criado, obviamente serán buenos o muy buenos ejemplares, pero normalmente aún no serán exactamente lo que nosotros buscamos.
Entonces es cuando comienza lo más bonito de un programa de cría:
Comenzamos a realizar cruces entre nuestros perros trabajando los pedigríes para intentar eliminar los defectos iniciales de cada línea introduciendo consaguinidad sobre la misma (con intención de que el fenotipo sea similar), pero teniendo en cuenta que los nuevos pedigríes tendrán una fracción de otra u otras de las líneas que introdujimos al principio, y que por supuesto contando con que los perros usados en esos cruces ya no tienen ese defecto que pretendemos eliminar. Esta labor es ardua y larga puesto que todos los cruces no son exitosos, pero sí observaremos que la calidad de los ejemplares aumenta con respecto a la fase anterior.
Por último seleccionaremos los mejores ejemplares que más se acerquen al estándar... pero ojo, que a veces no son los perros que consiguen más “Mejores de Raza” o que más exposiciones ganan, sino los que han logrado aunar las virtudes deseadas, y con ellos empezaremos la última fase, en la cual cerraremos sangres sobre las líneas que más nos interesen, pero con perros que gracias al aporte de las otras líneas ya no tienen los defectos que deseábamos eliminar. Aquí es donde comenzaremos a criar camadas con un elevado porcentaje de perros de show de máxima calidad.
El único inconveniente es que llegar a esta fase nos puede llevar del orden de 15 a 20 años y que hay que tener paciencia, mucha paciencia y las ideas muy claras, puesto que la mayor parte de los perros que criaremos en el transcurso de todo el programa de cría no serán lo que nosotros estamos buscando realmente, eso sí, si conseguimos culminar el programa con éxito, de ahí en adelante habremos creado nuestra propia línea de sangre.
Y nuestras camadas tendrán unas características propias que se mantendrán mientras criemos en consaguinidad, aportando probablemente un porcentaje mucho mayor que la pareja en caso de realizar los out cross que tendremos que hacer para “refrescar” nuestra sangre y seguir puliendo defectos.
Algo que es muy claro es que jamás sabremos a simple vista, o por mera deducción, la capacidad de transmisión genética de nuestros perros (no hay métodos visuales para saber lo que nuestros perros llevan en sus venas), esto es así... por supuesto siempre intentaremos cruzar lo mejor con lo mejor teniendo la esperanza que los cachorros hereden las cualidades de sus progenitores y antepasados, pero la realidad es que no hay garantías al momento de realizar un cruce. Una vez que realicemos repetidos cruces y analicemos los resultados de determinados ejemplares podremos llegar a una conclusión sobre una base poblada de las características que trasmite a los cachorros, pero en primera instancia siempre será un esquema de prueba y error.
En genética la única herramienta con la que contamos es la prueba seguida del profundo análisis de los resultados, ya que nadie puede predecir como se unirán los pares de genes de un animal y que cualidades serán las que hereden.
Se requiere una gran confianza en lo que se tiene y dedicación, los resultados serán buenos si lo que tenemos es realmente bueno.
Fundamentalmente debemos usar “el sentido común” (que es lo que otros llaman “ojo de criador”), ser un buen observador de cada una de las virtudes y defectos , ser autocríticos e imparciales al momento de juzgar a nuestros perros, personalmente considero que en este punto radica gran parte del éxito o fracaso, el buen criador es el que conoce a la perfección a sus perros, sabe cada una de las virtudes y defectos y ese amplio conocimiento será la mejor herramienta que contara para evolucionar su línea.
Si miramos la historia de nuestra raza, sus orígenes, sus comienzos y funcionalidad, nos daremos cuenta cual debe ser el tipo y la estructura que tendríamos que encontrar siempre y digo SIEMPRE, en todo correcto AM STAFF.
En un artículo de Jane Rebello (El American Staffordshire Terrier de Show), para mí unos de los mejores que he leído, define muy bien que es el tipo.
¿Qué significa el tipo? ¿Conforme a nuestro estándar de exposición? Sí, pero más allá de eso. Como la gente crió perros para trabajar con ellos, ciertos tipos de perros fueron destinados a diferentes tareas. Descubrimos y desarrollamos cual tipo de perro realizó un trabajo especifico mejor y escribimos un estándar que describa al perro ideal para un cierto propósito. Así, nuestro tipo y nuestro estándar se basan en el propósito y en la función.
Ella define muy bien cuales deben ser las cualidades que deben corresponder a un buen American.
Esta claro que todas las razas evolucionan, pero esto no significa que se pierdan las cualidades y aptitudes originales, si se pierde esto, para mí ya estaríamos hablando de una nueva raza.
Si entendemos así la raza quizás consigamos que se le de una mayor importancia al carácter y las actitudes primitivas de la raza, y de seguro que con ese enfoque nos sería incluso mucho mas fácil adaptar el fenotipo a las necesidades del estándar, pues actuaríamos por lógica, mas que por una “estética” que en ocasiones se desvía de lo que el AMERICAN realmente es.
Acordaros que al principio de este artículo decía que tenemos que continuar el trabajo de los criadores que nos precedieron…es obligación nuestra mantener presentes las características que definen al American y que debemos defender con uñas y dientes, su instinto de presa y su instinto de caza… estoy seguro que morfológicamente podremos encauzar con cruces selectivos hacia el estándar y satisfacer más o menos los gustos del momento, a veces todos nos hemos dejado influir con modas o caprichos personales (que cada uno haga lo que crea conveniente), pero no nos desviemos por mucho, porque nunca tendremos un AMERICAN si éste no es capaz de jugar, de perseguir cualquier objeto como si fuera la presa, sin este requisito no habrá American de compañía, terapia, rescate o lo que le queráis poner, su vida es la caza y la presa, con estos dos pilares podemos construir el AMERICAN que queramos para lo que queramos, lo demás, al menos para mí, será otra raza… no nos olvidemos que todo su cuerpo debe estar de acuerdo con esto.
Hay criadores que lo único que buscan es criar perros ganadores de BIS, para lo que usan el macho multi.-campeón de turno, muchos de ellos también utilizan el macho importado de turno con gran pedigrí.
En realidad tampoco hay nada de malo en esto, pero si habría que tomar en cuenta algunas consideraciones que quiero compartir con vosotros.
Puede parecer que cuantos más títulos tenga el semental mejor serán sus descendientes, pensar que un ejemplar es campeón, no porque reproduzca fielmente el estándar de la raza, sino porque ha estado en las exposiciones en un momento determinado y con un unos jueces determinados (los cuales tienen unos gustos o preferencias por ciertos tipos, líneas o formas de presentación) y teniendo como oponentes a otros ejemplares que no han estado o han sido vistos al mismo nivel, muchos ejemplares ganan o no dependiendo de quien lleve la correa, también ayuda mucho anunciarse en revistas del sector muchas de las cuales llegan a los jueces.
De ahí se explica que ejemplares que son multi-campeones en unos países no pasarían de simples excelentes, o incluso muy buenos, en otros.
En cuanto al cruzar con el macho importado con una línea de sangre que suelen venderla como si fuera inmaculada y sin tacha… como si fuera la octava maravilla del mundo… porque es de la línea tal y tal... esto para mí normalmente es más bien un tema comercial.
A mi ya me aburre hablar de perros antiguos del pasado...con perdón, pero ya se sabe que el fanatismo ciega, ¿quién me dice a mi que no se haya exagerado en cuanto a como eran esos perros?
Primero porque yo no conocí a esos perros, segundo porque mis perros ya no tienen ni una gota de sangre de esos perros ya y dudo que algunos de vosotros los tenga, porque no todo lo que esta escrito es cierto.
Leer libros sobre la raza, visitar foros de debate, es bueno a modo ilustrativo y tratar de memorizar el estándar y seguirlo, o al menos entender sus principios, también es bueno y saberse todos los pedigríes mejor que mejor pues el saber no ocupa lugar.
Pero todo esto no es para considerarse un experto en la raza pues hay muchos teóricos y pocos prácticos.
Fijaros en los American de hoy que son los que vas a utilizar y no en los American del pasado. Tratar de esforzaros por mejorar la raza con lo que tenemos hoy en día y no tratar de igualar a unos ejemplares que en la mayoría de los casos, por no decir todos, nunca vi en persona y sí sólo de comentarios.
El único pedigrí fiable que hay es el que vosotros mismos hayáis visto hacerse con vuestros propios ojos, la monta entre el macho y la hembra.
¿Alguien puede pensar, o creer, que perros como Sindelar's Touch O´Class Orion, Benmar´s Macho of Roadhouse, Fraja EC Thunder Cloud, pueden incidir en la cría actual? (1)
Sobre todo si el descendiente no tiene un buen tipo y ni siquiera se parece en nada en algunos grandes perros que aparecen en su pedigrí.
Si este perro no evidencia su pedigrí a mí no me importa lo bien que se mueva o se presente en un ring.
Suele ocurrir que si el perro es correcto, lo importante es que tenga un buen pedigrí, en eso… muchos confunden tipicidad con una buena constitución. Me explico: un perro con buena constitución, pero apenas típico, no puede contribuir al mejoramiento y evolución de la raza al no poder trasmitir a sus descendientes ningún punto característico de la raza misma: su belleza, por lo tanto, no es funcional, sino solamente “estética”.
Puede haber mestizos que tenga buena cabeza, buenos aplomos, espalda, angulaciones y muy buen movimiento… es decir una constitución buena, yo he visto varios porque cuando estamos metidos muy de lleno en el mundo del show nuestros ojos no ven mucho más allá de buena cabeza... angulaciones, etc. y nos fijamos mucho en eso cuando vemos cualquier perro… pero estos mestizos para los fines nuestro de crianza no tiene ningún valor. Por eso es importante valorar a un perro por su tipicidad y apreciaremos a los ejemplares que sobresalen en los aspectos característicos de la raza y son estos los que pueden trasmitirlos a la descendencia.
Los jueces que no son especialistas normalmente juzgan más bien una buena constitución… a diferencia de los jueces especialistas que juzgan el tipo.
Hay muchos jueces que juzgan buscando sólo los defectos del perro, es decir basándose sólo en lo que el perro “no es” premian al ejemplar, típico o no, los que tiene menos defectos; es fácil imaginar los resultados de esta política, ya que nunca han existido perros sin defectos; en cambio otros jueces, afortunadamente, van buscando el tipo en el perro basándose sobre lo que el perro “es” superando el obstáculo presentado por un defecto cualquiera si está acompañado por unas loables cualidades muy evidentes. Esta interpretación deriva de que todos los defectos pueden ser eliminados de la “línea de sangre” con cruces bien estudiados…y las virtudes o los puntos típicos son los que trataremos de fijar.
Por lo tanto, no nos obsesionemos, pues con todo esto recordemos siempre que todos, digo bien, “todos” los antepasados aportan su proporción de genes en igualdad (numérica al menos) de condiciones… es decir si en un pedigrí te aparece el nombre de un supercampeón incluso más de una vez, no tiene porque ser una garantía de nada en realidad… otra cosa bien distinta es la aportación genética que cada individuo haga, unos trasmitan mayor homocigosis que otros y de los que lo hagan se dirá que “trasmiten” mejor.
Por eso hay CAMPEONES y campeones, hay IMPORTACIONES e importaciones.
Por qué deberíamos arriesgarnos a cruzar con el campeón de turno? ¿Para obtener esos títulos de campeones en nuestros pedigríes? No, hay que utilizar ejemplares de calidad típicos, sanos, equilibrados, y que aporten a la raza cosas positivas para que sigan una progresión ascendente, tengan o no títulos de campeón o provengan o no de las maravillosas líneas de sangre.
Es fácil criar campeones si te limitas a criar en consaguinidad con perros de otro criador famoso, pero el resultado no es tu éxito, es el éxito de la crianza de ese gran criador, puesto que tú no has aportado nada.
Por eso hago una llamada de atención a los que se suben al tren de la cría para hacer algo realmente bueno para el American.
Arriésgate y busca información, busca conocimientos, y crea tu propia línea de sangre. Ahí es donde se llega adquirir una verdadera noción de la importancia de los grandes criadores a lo largo de la historia, pasando por las vicisitudes que ellos pasaron para llegar a donde están ahora, y mamando los conocimientos sobre la raza día a día, y así no dejaremos que se pierda el trabajo que ellos dejaron… ¿a qué esperas?
¿O vas a ser uno más de los que lo único que hacen es leer libros y visitar foros del American y hablar de lo que se supone, cree o le dicen?
Reconoce la labor de otros y asume los logros ajenos, no utilices como propios los conocimientos de los que te han precedido… porque así no evolucionas. No seas egoísta, reconoce la calidad de sus perros, la calidad de su crianza.
No seas de los que ven los toros desde la barrera sin implicarse, sin arrimarse, pero con el hacha de la crítica bien afilada para no dejar títere con cabeza a la menor ocasión. No seas un trepa que sólo busca su propio beneficio, pues estos son capaces de cambiar su opinión tanta veces como haga falta, poniendo hoy a parir a los que ayer alababan y mañana a los que hoy les acompañan, les gusta el chismorreo, hablar por la espalda, difundir rumores, inventarse amistades e influencias, iniciar conspiraciones e inventarse polémicas.
No caigas en el típico criador mediocre, expositor mediocre, juez mediocre (sí, porque también muchos se hacen jueces para ver si de este modo consiguen algún intercambio de favores), que no es capaz de hacer nada por sí mismo.
Seamos más humildes y menos vanidosos y nunca nos dé miedo a preguntar y con eso parecer que seamos un novato, al fin y al cabo siempre hay alguien cuyos conocimientos y experiencia nos dejarán a la altura de un principiante y eso es lo más importante a tener en cuenta para no caer en el error de la prepotencia, que suele llevar al fracaso.
Manuel Martín
THUNDER BULLY
Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso del autor, de Amalio Lasheras o de AM STAFF PEOPLE
(1) Estos perros no inciden en la cría actual porque es bien sabido que a partir de los abuelos la incidencia del ejemplar, independientemente de su calidad, es mínima.
Incidencia: Padres: al 50%. Abuelos: 25%. Bisabuelos: 12,50%. Tatarabuelos: 6,25%. Etc.