A partir de una determinada época, alrededor del inicio de los 90, empezó una cruzada en contra de unos animales, señaladamente unas razas caninas, por ser consideradas socialmente peligrosas. Desde esa premisa, aceptada acríticamente sin más, se fue construyendo un edificio de suposiciones que, con el tiempo, han sido empleadas casi como hechos ciertos, como por ejemplo, el concepto central de "perro peligroso". Lo sorprendente de todo eso es que las nociones que fueron creadas y, sucesivamente, empleadas en la creación de teorías, normas y políticas, reposaban sobre suposiciones nunca confirmadas tácticamente. Es más, muchos de los conceptos utilizados, brotaron como meras definiciones "estipulativas", cuya característica es la atribución de un significado arbitrario para definir un ámbito que todavía no tiene un término descriptivo propio y unívoco (Ej., "Ecomafia"). |